diumenge, 1 de juliol del 2007

Freakonomics, o cómo atacar la sabiduría convencional

Uno de mis autores favoritos, por su brillante inteligencia y por su estilo irónico es J.K.Galbraith. Si algo admiro de un académico o de un intelectual es que pongan al servicio de la justicia social todo su sabiduría; Galbraith lo hacía no sólo por pura convención moral sino porque era un firme seguidor de J.M.Keynes y éste demostró matemáticamente que el capitalismo, para vencer las crisis cíclicas, tenía la obligación de pedir dinero prestado para gastarlo en obras públicas, o, como siempre ha sostenido Galbraith, en invertir en las personas (escuelas, cultura, educación)... los gobiernos tomaron nota pero descubrieron que también rompían el círculo vicioso de la recesión invirtiendo en material de guerra.

Pero vayamos al libro que nos ocupa, Freakonomics de Steven Levitt y Stephen Dubner que dicen sentir admiración hacia Galbraith, pero no para seguir su senda de reivindicar un mejor gasto social... Se centran en uno de los aspectos que trató Galbraith: atacar la sabiduría convencional; siempre hay hombres dispuestos a poner en duda lo que piensa la mayoría, diríamos que ese es el papel que correspondería a los intelectuales, Galbraith siguió el camino trazado por Keynes y mucho antes por Veblen. Levitt y Dubner pretenderán atacar la sabiduría convencional.

El lector que está familiarizado con Galbraith va a creer que los dos autores se dedicarán a señalar los gravísimos problemas que está creando un capitalismo cada vez más monopolista, cada vez más apartado de las riendas de los estados, cada vez más internacional, multinacional, trasnacional y que expolia a naciones enteras cometiendo delitos, estafas, evasión de impuestos, sobreexplotación de los recursos naturales ( v.g.Repsol); Galbraith ya denunció a los dirigentes de esas empresas que no tienen ningún escrúpulo en arruinar a la empresa para enriquecerse ellos mismos (v.g.Enron)... pues no, los autores no va a desenmascarar este conglomerado de turbios intereses que pueden terminar con el mismo capitalismo, van a romper con algunos mitos en los que cree mucha gente. Vamos a listar algunos de ellos:

1.- El mito de que la delincuencia en USA ha descendido gracias a los programas sociales y a la acción policial. Durante los años del reaganismo hubo una, podríamos llamarla así, huelga de impuestos; los americanos no querían pagar ya más impuestos, la reducción de impuestos tuvo sus consecuencias en la disminución de todos los programas asistenciales, sociales y policiales. ¿Por qué no aumentó la delincuencia si había menos policías en la calle? Levitt y Dubner han dado con la respuesta: la despenalización del aborto. O sea, dicho en otras palabras, hay muchísimos menos hijos de puta en las calles, por tanto la delincuencia baja. Es posible que así haya sido, pero se podrían comparar los índices de aborto y criminalidad entre Estados Unidos y Europa, ¿existe en Europa el mismo grado de delincuencia? ¿el mismo índice de prisioneros? ¿las mismas políticas sociales? ¿el acceso a la vivienda, la educación, la sanidad es más o menos igualitario?... Estados Unidos tiene una población reclusa más alta que la europea ¿además del aborto, no puede darse el caso de que ha descencido la delincuencia porque ha aumentado la población reclusa? Aunque los autores se mantienen neutrales en cuanto al aborto, ¿no es triste que para solucionar los gravísimos problemas de justicia social la solución -no buscada- sea el aborto? Volviendo a Galbraith y a su tenaz inteligencia hubiera dicho que siempre el poder (o sea, el que propone y dispone la sabiduría convencional) busca una excusa de alto valor espiritual para justificar sus injustificias. La injustificia es que muchas jóvenes de clases bajas en Estados Unidos no pueden llevar una vida digna, ni ellas ni sus hijos... Levitt y Dubner son tan políticamente incorrectos que ya no han proporcionado una justificación moral para paliar esa injustificia

...continuará...